El Centro Comercial Aberto de O Carballiño celebró ayer el día de San
Valentín con una campaña distinta, diferente, original y, sobre todo, mucho más fraternal que comercial. Y es que se dejaron de lado los premios y los regalos y se optó por repartir abrazos a diestro y siniestro entre todos los carballiñeses que aceptaron la romántica propuesta.
Bajo el lema, el Centro Comercial Quérete, cuatro jóvenes dedicaron la jornada a la cariñosa y divertida labor: «Están muy receptivos a recibir los abrazos, alguno hasta repite», reconocía Brais González, ayer abrazadordurante varias unas horas.
Fonte: La Voz De Galicia.es